Siempre me han gustado las cosas que guardan una sorpresa. Los sobres cerrados, los libros que llegan por casualidad, las conversaciones que empiezan hablando de una cosa y terminan en otra.
De ahí nace Tómbola.
Quería reunir en un mismo lugar algunas de las cosas que más me gustan: escribir, leer, inventar, sentarme a una mesa con desconocidos, hacer preguntas y escuchar historias. Recuperar el papel, el color, el juego y el placer de hacer cosas porque sí.
Aquí habrá relatos, cartas, talleres, cenas y alguna que otra sorpresa. Algunas cosas estarán pensadas de antemano. Otras irán apareciendo por el camino.
Me gusta pensar que el asombro también se cultiva. Y que, a veces, basta con dejarle un poco de sitio.
Somos pequeñas variaciones de lo mismo.






























